En Cáritas de Monterrey creemos en el poder que tiene la familia para ayudar a los más vulnerables. Además, consideramos que la familia en la sociedad tiene un rol fundamental, ya que entre todos los integrantes pueden dar un ejemplo para ser mejores ciudadanos y generosos con los que más lo necesitan.
Padres e hijos pueden mejorar la calidad de vida de otros con pequeñas acciones que no solo generan gran impacto, sino también, crean momentos de felicidad. La familia en la sociedad puede cambiar y mejorar no solo la educación de los niños, sino además las oportunidades de otros.
Lo más importante es comprender que la familia en la sociedad puede lograr cambios con acciones cotidianas. Para ello, es importante que los padres promuevan en el hogar un entorno de empatía y les enseñen a sus hijos que la caridad es un valor que se debe poner en práctica todos los días y, la mejor manera de enseñarlos es haciéndolo.
Para que la familia en la sociedad realice acciones que ayuden a otros, los padres deben enseñar a sus niñas y niños que hay que tener interés por los demás, es decir, mostrar preocupación por aquellos que estén fuera de su círculo familiar o de amistades. Para ello, se les debe mostrar que hay que escuchar atentamente a los otros. Así mismo, explicarles que no deben tener prejuicios ni estereotipos, ya que la empatía y caridad no discrimina. Al contrario, deben entender que la caridad consiste en ayudar al prójimo desinteresadamente, sin recibir nada a cambio y sin juzgar al otro por su raza, religión o género.
Luego de que se hayan inculcado estos valores en el hogar, la labor de la familia en la sociedad será aún más fructífera. Estas son algunas de las acciones con las que podrían ayudar a la población más vulnerable:
- Visitar un hogar de ancianos: son muchas las personas que, al llegar a la vejez, no tienen compañía y se encuentran solos en alguna casa destinada a sus cuidados. Tú familia podría ser la que le regale una conversación o un día de juego a algún anciano que no tenga con quien compartir en su día a día.
- Visitar un orfanato: tristemente, son muchos los niños que no cuentan con una familia y necesitan momentos de alegría, así como también un hombro para desahogar sus tristezas.
- Visitar hospitales: el estado de ánimo influye en aquellos que padecen alguna enfermedad y están hospitalizados. Junto a tu familia podrías regalarle un momento de alegría a estas personas, ya sea contando cuentos, tocando música o cualquiera actividad que les interese.
- Donar sangre: un acto misericordioso que puede beneficiar la salud de otros o hasta salvar vidas.
- Adoptar un animal: hay que ser empático con todos los seres vivos. Son muchos los animales abandonados y que han sufrido maltrato y no tienen hogar. Un animal podría significar un regalo para todos, ya que brindará más amor y cariño en la casa.
Igualmente, te invitamos a involucrarte en cualquiera de los programas de Cáritas de Monterrey y compartas tus conocimientos, experiencias y habilidades con los que menos tienen.